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22/10/10

Destinos Entrelazados Capitulo 10: Una voz en mi mente




Me sentía atrapada en una pesadilla aterradora, por mas que quisiera correr mis piernas no respondían de la mejor manera.
Estaba atada al suelo que pisaban mis pies
En ocasiones gritaba tanto que mis pulmones al despertar ardían de tantos esfuerzos por ser oída.
Ese grito de ayuda, de socorro que nunca era oído. Me desesperaba la idea de no poder ser rescatada por mi verdadero príncipe. De nada servían sus galanterías, sus modos casi sofocantes de demostrarme amor y afecto. Jamás llegaría amarlo
Martín era gentil en todos los sentidos, tanto que ya se tornaba algo insoportable, por más que quisiera ocupar ese espacio que por el momento estaba vacío en mi mente, era casi imposible, amaba tanto a Nehuen.
El amor que tenia por él me hacia sobrevivir a estar tan alejada. Un océano de dudas; de agua nos separaba uno del otro.
Nehuen estaba más que presente en cada uno de mis recuerdos, aunque en ocasiones se me dificultaba recordar su rostro; se voz; su piel.
Las visiones eran cada vez menos frecuentes, más cuando estaba en compañía de Martín. Tan pocas eran mis visiones que hasta empezaba a sospechar de mi fehaciente don de ver el futuro y predecir cosas. Esas ultimas dos semanas había estado hablando del tema con mi padre pero él decía que Martín era demasiado normal, no encontraba nada extraño en sus pensamientos; tan solo veía el amor que tanto profesaba.
Confiaba mucho en las palabras de Edward era ahí cuando me cuestionaba a mi misma sí acaso, ¿Mí don estaba desapareciendo?
De golpe la idea de ser una simple mortal, ya me estaba atormentando.
La costumbre había matado al placer de verme como alguien normal, alguien infinitamente sensible, frágil. Era definitivamente un deseo que no me apetecía que fuera cumplido.
Martín, sabía usar sus tácticas para seducirme, sacar mi peor parte
Sin pensar demasiado me hacia perder la cabeza, con sus amables y cordiales palabras. Lograba sacar de mi mente aquel niño que me robaba una sonrisa en cada sueño, en cada visión.
Me asustaba la sensación de no recordarlo. Me helaba la sangre.
Empecé a sospechar sobre los sentimientos confusos que a veces aparecían en mi mente sin alguna explicación; claro que esto solo ocurría en compañía de Martín.
De tanto en tanto, el rostro de mí amado aparecía en mis visiones y me daba esa nueva esperanza de no estar perdiendo la cordura.
El mes estaba llegado a su fin, pronto volvería a Forks
Edward había decidió que seria mejor volver cuanto antes, aun tenia que resolver algunos asuntos, antes de volver a Buenos Aires.
Mi alegría era algo mas que notorio, el regreso a la tierra de mi amado, aunque en compañía de Martín.
Mal que me pesara su familia era muy amiga de la mía. La situación con respecto a su condición física, de salud era cada vez peor; se lo veía algo flaco y demacrado pero aun quedaba algo del chico fuerte que yo había conocido hacia unos años atrás.
El decaimiento de Martín atormentaba a su padre, y por mucho que hubiera estudiado, la medicina no parecía darle resultados prometedores con respecto a la salud de su hijo.
Mi padre le ofreció una segura opinión, luego de una corta charla con mi querido abuelo Carlisle dispusieron que seria mejor que Martín pase unos días en Forks donde él le haría exámenes para saber que mal le asechaba a su cuerpo maltrecho.
Antes debía hacer el bendito viaje a Venecia, para la famosa fiesta o carnaval
La sola idea de estar en compañía de miles de Vampiros enmascarados no era de mi mayor agrado.
Hasta último momento el deseo de suspensión afloraba en mi mente, pero de nada servia ilusionarme con falsas esperanzas.
El viaje estaba casi pisándome los talones, diría mas bien casi con un pie en el avión
Varias horas recostada en mi cama, me daba tiempo a pensar todo tipo de conjeturas.
Mi mente jugaba varias malas pasadas, solo había algo que podía hacerme caer en cuenta que estaba en Francia, el golpe firme del puño de mi madre a la puerta que me daba morada por las noches.
-Muriel, ¿Estas despierta?- su voz casi aflautada, era un canto a mis oídos, funcionaba mucho mas que cualquier despertador.
- mmm...- murmure remoloneando en la cama, aun tenia sueño, quería disponer de unos minutos más en soledad, mejor aun, soñar con Nehuen aunque sea durmiendo ya que despierta era algo complicado, mas en presencia de Martín.- Ya voy.- dispuse luego de que mi madre importunara entrando.
- Vamos, vamos princesa debemos estar listas en 3 horas sale el vuelo a Venecia.-
- Es necesario que acuda a ese bendito viaje.- dije mientras estira mis brazos tratando de despejarme; despertarme
- Debemos asistir, después de todo mal no te vendrá una linda fiesta.- mira si yo estaba para fiestas, quería irme ya a Forks; además me chocaba subir de una avión a otro; por que eso haríamos luego de estar a penas 24 en Venecia, partiríamos nuevamente con el destino que tanto estaba esperando. Forks
- Mama, no me vengas con tu buen humor a esta hora de la mañana.- Claro ella siempre estaba de buen humor ya que nunca dormía, vaga la redundancia. Es más por las noches salía de cacería con mi padre. Siempre estaba renovada con buenas ondas y pensamientos positivos eso a veces llegaba a enfermarme los nervios.
A veces recordaba lo que decía Jacob, “tu madre apesta”. Ahora podía llegar a decir que sí, pero a buena vibras.
-Vamos que cada vez queda menos, para volver a Forks.- mi madre trataba de darme ánimos a mi pésimo mal humor.-
-Lo que más detesto de todo este asunto, es que papa los haya invitado a él y su familia a pasar unos días en casa de los abuelos.-
- Muriel, no seas egoísta y vamos levántate.- su tono acaramelado de madre compasiva había desaparecido y en su lugar un grito con algo de ímpetu. Su enojo era más que notable.
-Ya bajo.- necesitaba un escaso tiempo más para cambiarme y alistarme
- Date prisa el desayuno te espera en la cocina
Cerró la puerta, hice mi último bostezo y me levante de la cama.

Unos minutos después ya estaba en la cocina bebiendo mi jugo de naranja y terminado los últimos trozos de cereal.
En el tiempo que estuve sentada tomando el desayuno, la casa estaba algo silenciosa ni siquiera oía la voz fúnebre de la ama de llaves de los Wells. Tenia la sensación de estar sola en la inmensa casa.
- Ian y los suyos ¿Dónde están?-
- Están preparando todo para salir, Martín ya esta en el aeropuerto.- eso me sonó tan extraño, ¿Por qué se habían marchado tan deprisa?-

Recogí las maletas y junto a mi madre caminamos hasta la entrada de la casa, allí ya estaba mi padre con el chofer que nos llevaría hasta el aeropuerto. El auto rentado había sido devuelto, Ian insistío que lo entreguemos que nos pondría a nuestra disposición un chofer.
El tiempo de la casa hasta el aeropuerto era algo corto, así que cuando menos me di cuenta ya estábamos allí.
Descendí del auto, mí padre sujetaba mis maletas yo apenas sostenía un pequeño bolso de mano con pocas cosas.
Los Wells ya estaban allí habían salido minutos antes que nosotros, lo extraño a todo esto era que Martín estaba ya allí desde mucho antes que sus padres.
Camine con desgano hacia los asientos a la espera de abordar al avión que nos llevaría a Venecia.
En cuanto me acerque se levanto de su asiento y me dio un gran abrazo como si nuestra distancia hubiera sido enorme. La insistencia desmedida de Martín empezaba a desesperarme. Estaba más que claro que no lo amaba pero en cuanto me acercaba a él una voz interna, quizá de mi subconsciente me decía “ámalo”, quizá por tan solo lastima, luchaba con mis pensamientos que me estaban volviendo loca.
-¿Preparada para el viaje?- por dentro dije ¡Waaooo! ¡Que alegría! Un aire de sarcasmo deambulaba por mi mente
- Pues si.- que más me quedaba, estaba casi obligada
Tomo mi mano y me empujo hacia la manga de abordaje, mi padre me seguía de cerca sabia que mis pensamientos estaban algo confusos. Era cuestión de tiempo para que me diera la vuelta y me alejara de allí.
Si era necesario me iría corriendo y tomaría el siguiente vuelo, deseaba con todas mis fuerzas mantenerme alejada de él, ya que con cada cercanía el rostro de Nehuen se iba desvaneciendo aun mas, casi hasta olvidarlo, me atormentaba la idea de estar perdiendo la cordura
Cuando de golpe sentí la mano gélida de mí padre apoyada en mí hombro.
Sus ojos fueron mejor consejo que cualquier palabra que pudiera salir de su boca.
-Calma.- susurro en mi oído
- Lo se.- dije.-
- ¿Qué ocurre aquí?- dijo Martín que se había separado de mí por unos minutos en busca de su padre.
- Nada.- dijo mí padre.- debemos partir.- dijo mientras me sujetaba del hombro separándome de Martín. Lo mire y mis ojos decían “gracias”.
-Vamos, tú te sientas conmigo.- Martín tironeo de mi mano, al parecer le importaba muy poco que mí padre estuviera allí.
-¡Suéltame! Me lastimas.- su mano se había aferrado tanto a la mía que me hacia doler. Curiosamente su cuerpo era mucho mas fuerte de lo que su aspecto demostraba. Fue tan intenso el tironeo de su mano que las lagrimas rápidamente recorrieron mi rostro.
- Martín, me parece que es suficiente, suéltala.- dijo mí padre mientras tomaba el brazo de él para obligarlo a que me soltara de una vez.
- Perdón, Edward.- dijo al soltarme.- mas bien perdón Muriel, no fue mí intención lastimarte es que estoy muy emocionado. – me importaba un bledo su emoción deseaba con todas mis fuerzas que esto terminara de una buena vez.
Mi padre me sujeto del hombro, entregamos los boletos en la puerta para entrar al avión.
Mis planes de estar separada de Martín, fueron algo pasajeros ya que cuando llegue a la asignación de los asientos descubrí que era real, debía sentarme con él.
Mi padre me miro.
- Estaré cerca, no temas.- por fin mí padre se había dado cuenta de la obsesión de Martín. Beso mí frente y se alejo a sentarse con mí madre que estaba muy conversadora con Mary y ni tiempo tuvo de ver todo el espectáculo que había montado Martín en la puerta de abordaje.
Una vez sentada en el asiento del avión mucho no tardo Martín en aparecer.
- Perdón, te juro que nunca fue mí intención lastimarte.
- Esta bien, Martín, ya esta déjalo así.- dije mientras el sujetaba la misma mano que había apretado con tanta fuerza hacia instantes, la apoyo en sus labios y beso con algo más que ternura. Al hacerlo se me acelero el corazón. No encontré explicación para esa sensación en mi cuerpo.
- No veo la hora que lleguemos a Forks.- menciono él.
- ¿Forks?- me sorprendía su impaciencia por ir aquel lugar.
- Si, es que quiero conocer al resto de tu familia y a ese querido amigo tuyo.-
- ¿Nehuen? Me imagino que te refieres a él.- ¿Por qué tanto interés de golpe?
- Si claro, ese niño que tanto te interesa, me gustaría conocerlo y quizá logremos ser amigos.- al escucharlo baje la mirada y comencé a reírme.-
- “Amigos”, Martín eres de lo mas cómico, Nehuen proviene de una familia de licántropos, ellos no son amigos de los Vampiros.-
- Pero ese es tú error, yo no soy un simple vampiro y como tú sabes no me alimento de personas, no bebo sangre, solo me alimento como cualquier mortal. Eso me quita del rango de vampiros corrientes.- dijo mientras sonreía, nuevamente mí mente volvió a hablarme, “ su sonrisa es casi como la de Nehuen”, sacudí mi cabeza tratando de acallar mi subconsciente pero era inútil, oía mi propia voz interna que me decía que hacer.-
- Ya veremos que ocurre cuando él te vea.- dije
- ¿Por qué te molesta tanto que seamos amigos?, ¿Acaso el te interesa de otro modo que no sea amistad?- que preguntas mas entupidas me hacia, ademas ya daba por sentado que serian buenos amigos, que poco conocía a Nehuen.
- No tengo por que contestarte.- dije mientras buscaba en el interior de mi bolso el mp4 y los respectivos auriculares, no tarde mucho en colocarlos y cerrar los ojos; dejarme llevar por al menos 2 horas, tiempo suficiente para dormir y estar nuevamente despierta pero estas vez en tierra Italiana.
La siesta me daría tiempo para evadir su conversación.
Mientras intentaba dormirme la charla de Martín resonó en mis pensamientos, ¿Por qué tenia tanto interés de conocer a Nehuen?
No me agradaba que él estuviera en mismo terreno que Nehuen.
Solo esperaba que las cosas salieran acorde a su tiempo y forma. Otra de las cosas que aun no me quedaba claras era por que me había preguntado sobre si lo quería como algo mas que una simple amiga, sí él sabia muy bien que mis sentimientos hacia Nehuen era verdaderos y auténticos.
Logre dormirme un instante, tan solo eso ya que él no se había callado en todo el viaje, su voz seguía taladrando mi mente
Aterrizo el avión, poco después se apagaron los motores eso indicaba que ya debíamos prepararnos para descender. Tome el bolso de mano.
- Por fin llegamos.- menciono Martín
- Veo que estas muy entusiasmado.- dije
- Si ya sabes como soy, adoro las fiestas.- irónicamente pensé- tanto como yo.- algo de ese pensamiento se vio reflejado en mi rostro al parecer.
- ¡Vamos! Te divertirás, ya veras.-
Amablemente tomo mi equipaje de mano y lo llevo por mí, era lo menos que podía hacer después de aguantar su cotorreo insoportable y peor aun el apretón de mano que todavía me dolía
Mi madre apareció en el pasillo del avión, justo cuando me disponía a atravesarlo para decender de una buena vez
- ¿Esta todo bien?- susurro a mi oído, mientras sujetaba mi mano, al igual que una niña pequeña
- Si.- dije con la cabeza al igual que exprese con palabras.
- Tu padre me menciono el altercado,que sucedío minutos antes de subir.-
- Parece que la emoción de Martín fue demasiado lejos, pero pierde cuidado estoy bien.- aunque en mi interior sabia muy bien que algo no andaba bien.
Tenia la leve sospecha que algo estaba por suceder en cualquier momento…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ODIO A MARTIN!! con todo mi ser! es un idiota

Daniela Lautner Black ♥♥♥♥♥♥ dijo...

wow me encanta como quedo tu blog¡¡me fascinan los colores¡¡¡ La historia genial como siempre¡¡ pero pasa algo extraño con Martin¡¡ me parece que el tiene un poder oculto o algo así ya que creo que con eso es que el esta haciendo que Muriel olvide a Nehuen¡¡ Gracias amix me encantaaaa poder seguir disfrutando de esta maravillosa historia <3<3<3

paula lopez dijo...

amigaaaaa.!!! te voy a escribir en un solo capitulo porque sino es un viajee jajaja, ya los habia leido antes, pero me daba mucha paja comentarlos jajaja...asi es, asi me tenes, yo con toda la vagancia del mundo ultimamente, no se que me pasaa pero buenoooo...ya nos pondremos al tantoo..!!
con respecto a la historia yo sabia q era martin el q la manipulabaaa, era de suponerse, era muy ovbio algo malo tenia q tener, jajaja..!!! me mori en laparte donde ella le dice te amo my cuando no contesto yo dije no puede ser tan zorro de no decirle nada y habia sido el otrooooooooooooo.!!!! jajajajajaja era re novela boludaaaa....pero me encantooooo..!!!
quiero el reencuentroooo...espero que lo hagas super romanticoo..le podes meter una partecita hot por ahi noo..?? jajajaja daleee hacelo por mii.!!! :P jajaja

besos enormes natyyyyy
te kieroooooooooooooooooooo
mucho mucho, hsta el cielo..!!!

Judit de Cullen dijo...

U.U......Martin esta raro raro raro.....algun poder o simplemente oculta quien es en realidad?
Que pasara en este viaje? sobre todo en la fiesta...me preocupa.....Kiero a Nehuen!!!!!!!!!

Team Robsten dijo...

holaaaaa!!!!!! afiliamos?? :)
www.lasagacrepusculo-argentina.blogspot.com/

tambn te sigo si me seguis ;)

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