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3/8/10

Un Amor de Verano: Capitulo Final







Mi mencionada confesión, paso por alto para él, eso me alegraba al menos no se había sentido incomodo con la estupidez que había dicho.
Sin embargo eso no lo detuvo para seguir haciéndome caricias y besarme tan apasionado como lo hacia mucho antes de mi revelación
-Perdona por ser tan espontánea.- debía aclararle el mal entendido, claro que para mi no lo era, pero no quería que él se sintiera incomodo y por tal motivo salga corriendo por la ventana.
-No tienes que decir nada, es mas me siento alagado por los sentimientos que sientes hacia mí.- era tan bondadoso si hubiera sido otro hubiera salido corriendo.-es un sentimiento muy hermoso, el que sientes por mí, jamás me lo habían expresado, aunque si lo eh sentido.- por dentro deseaba insaciablemente que sea por mi ese deseo pero sabia que a la única que le podía pasar eso era a mi.
-Me da mucha vergüenza, esto jamás me había pasado antes, quizá te parezca una loca. Pero es real.-
-Lo se, y lo veo en tus ojos. Son muy sinceros.- se acerco a mi y me volvió a besar
Él no me devolvió, un “yo también estoy enamorado de ti” pero a mí no me importo, con el simple echo de que no se marchara ante semejante declaración y mejor aun que me allá confesado que él también había estuvo enamorado. Me hacia quererlo mas aunque sea por el tiempo que dure su estadía aquí.
La noche siguió su curso, comimos una pizza ya que con tanto apuro por llegar a mi casa, Taylor no había podido comprar nada para cenar, por ello él decidió pedir una pizza y olvidar por una noche su estricta dieta.
Mientras esperábamos la pizza, la película de Twilight había llegado a su fin y ya me disponía a poner New Moon, él se reía de mí insistencia por ver dicha película.
-¿Te gusto, Twilight?- me pregunto.
-Si, aunque a pareces muy poco en ella, me encanto verte, no cambiaste mucho desde esa película ahora.- solamente su aspecto fisco había cambiado, eso era notorio pero también tenia que ver con que en esa película era un niño. Su rostro era el mismo no había cambiado en nada.
- Cambie en otros sentidos, pero yo creo que interiormente sigo siendo el mismo.- Su humildad era algo memorable, sin duda no se había comido el personaje de la fama, era una persona sumamente normal
-Me encanta que pienses así, es mas yo te veo así
La noche siguió, la pizza llego, comimos tranquilos y conversamos de muchas cosas entre ellas, me contó que pronto llegaría a su fin la filiación de las escenas que estaba haciendo pero que se quedaría al menos un mes en Pittsburgh, eso me tranquilazo al menos estaríamos juntos el tiempo que sea.
-¿No piensas hacer los cálculos hoy?- al parecer no le gustaba mucho la idea de que yo dejara mis estudios y viera una de sus películas.
-Creo que por hoy puedo tomarme un descanso, creo que me lo merezco después de tantos meses de solo estudiar.-
-Es que me da un poco de vergüenza que me veas en la película, estando aquí presente.- enseguida el que se sonrojo fue él, eso me causo mucha gracia.
-Tay no seas tonto, es hora que conozca algo de lo que haces.- rápidamente tome la iniciativa y me acerque para besarlo.
Un vez que terminamos de comer, nos pusimos sobre mi cama a mirar la película, rápidamente me acomode, él hizo lo mismo, sin pensarlo estábamos los dos recostados sobre mi cama disfrutando de su película.
El solo se reía de cada toma, y recordaba anécdotas sucedidas mientras filmaba, yo prestaba atención a sus comentarios y a la vez disfrutaba de la película. Rápidamente capte la onda de la película, y sentí mucha pena por su personaje y hasta odie al personaje femenino. Cuando jugueteaba con sus sentimientos
-Bella, es muy mala a no corresponder los sentimientos de tu personaje, Tay- el solo me miro y se río de mi concentración hacia la película, como en un segundo me mezcle con todo lo que significaba la famosa saga.
-Bella esta enamorada de Edward y a la vez siente algo muy fuerte por mi personaje Jacob, tanto que no puede desdoblar su corazón y amarlos a los dos por igual. Es muy doloroso para Jacob, lo que sufre por estar enamorado de ella.- al escucharlo como expresaba esas palabras hacia su personaje supe que él lo quería mucho, y que sentía como debía interpretarlo, tanto que así que lo hacia a la perfección.
-Sin duda, me gusta mas tu personaje que el de Edward.- el solo se reía de mi deducción
-Debes ver eclipse, el triangulo amoroso que existe en ella es muy bueno, sin duda es mi libro y película, favorito, tiene mucha acción y eso me gusta bastante, es más me atrevo a decir que me parezco bastante a Jacob. Me identifico con su tenacidad. Como él, soy una persona extrovertida.- me encantaba escucharlo hablar así, era apasionado por lo que hacia
-Sigo insistiendo me gusta mucho mas Jacob que Edward.- el seguía riendo de mi ocurrencia
La película fue avanzando tanto como la noche y sin querer, me quede dormida apoyada en su pecho, él no hizo alguna queja por el asunto y me siguió, en menos de dos minutos los dos nos habíamos quedado dormidos.
Estaba tan cómoda, a su lado que maldije el momento en que su celular sonó, él contesto.
Yo solo podía oír su voz retumbar en su pecho y ahí mismo me desperté. Hasta el momento creía que estaba soñando, con ese momento, pero no era así él estaba ahí en mi cama, durmiendo conmigo.
-¿Quién era?- me atreví a preguntar.
-Mi padre, quiere saber si llegare muy tarde.- al final la burbuja se pincho y la realidad nos golpeo de nuevo.- le dije que en un rato estaba por ahí, pero él insistió en venir a recogerme.- estaba enfadado por no acatar a lo que él deseaba, así que nos sentamos un buen rato en mi cama.
-Perdona que me quede dormida.- me hubiera gustado disfrutar más el momento juntos, pero el cansancio se hizo presente
-No tienes que pedirme disculpas, estábamos los dos muy cansados, tú no has parado de trabajar al igual que yo, es obvio que estemos tan cansados.- él me comprendía
-Solo espero que la próxima no volver a quedarme dormida, así podríamos compartir mas momentos.- el se acerco a mi, me acaricio la cara y me beso.
-Despierta o dormida, me encanta compartir contigo mis momentos.- era un sueño echo realidad. Me beso tanto como pudo hasta que nuevamente volvió a sonar su celular. –Si ya bajo.- dijo y guardo su celular en el bolsillo de su jeans.- me tengo que ir.
-Te acompaño hasta la puerta.-
Bajamos las escaleras, antes de abrí la puerta, del frente, volvió a besarme para despedirse
-Te llamo mañana.- acepte con la cabeza
-Gracias.- debía agradecer que después de la confesión, él se hubiera quedado igual conmigo.
-¿Por qué?- me dijo con cara de duda, entrecerrando los ojos.
-Por ser, así conmigo.- solo me miro y se río, al final de cuenta recordó mi confesión
-Ahora la tonta eres tú.- me dio el ultimo beso de la noche y salio corriendo hacia el auto que lo esperaba.
Cerré la puerta, apoye mi espalda en la puerta y me detuve a pensar en los dos días maravillosos que me había regalado este ultimo mes.
Subí las escaleras nuevamente, entre a mi alcoba, recogí las cosas que habíamos usado para comer, baje lave los vasos y cubiertos, ordene todo.
Mire el reloj, para mi sorpresa eran las 4 de la mañana, en menos de 3 horas debería estar en pie para volver a la maldita rutina.
Lo único que me ponía realmente feliz era que mañana quizá lo volvería a ver.

Desperté con algo de tiempo así que me bañe, me vestí y baje a desayunar algo, mi madre estaba en la cocina con una gran taza de café. Imite sus pasos
-¿A que hora volviste?- pregunte
-Cerca de las 4:30, anoche nos colgamos con Marta mirando películas y charlando perdí la cuenta de las horas.- menos mal que no llego antes, se hubiera muerto al verme dormir en mi cama con un desconocido.
-Ah, como se encontraba Marta.-
-Bien, loca como siempre ya la conoces.- confeso mi madre
-Bueno me voy que ya llego tarde y Mike después me regaña.- los últimos días había estado algo molesto conmigo.
-Ayer te llamo varias veces, Jack.- recordé en ese momento que había quedado en que lo llamaría.
-Si, es que le dije que lo llamaría, y pues no lo hice.-
- ¿Como van las cosas con él?-
-No hay tal cosa, solo somos amigos, al menos de mi parte solo quiero eso.-
-Deberías darle una oportunidad, es tan buen muchacho.- mi madre apreciaba tanto a Jack a veces era algo insoportable
-Bueno, me voy.- deje la taza en el fregadero y salí tan rápido como pude. No tenia ganas de escucharla con sus consejos amorosos.

De camino al café, sonó mi celular, sin pensarlo mi corazón empezó a palpitar como si supiera quien era antes de que yo pudiera fijar mis ojos en número.
Lamentablemente no era quien mi corazón pensaba, era Sofi, entre todo lo que me escribió, solo repetía una y otra vez “me cuentas todos los detalles”.
Respondí el mensaje, le pedí que por el bien de mi bienestar financiero no apareciera por el café hoy, ya que si volvía a dar un espectáculo como los últimos dos días Mike me echaría de patitas a la calle.
Llegue al café, después de varias semanas de llegar tarde, hoy había llegado en perfecto horario.
Tome mi delantal y empecé con las tareas de cada día.
El día fue transcurriendo, se hacia largo y pesado por suerte Sofía había entendido el mensaje de no aparecer por el café.
Cada dos por tres sacaba el celular de mi bolsillo, con la esperanza de que allá algún mensaje suyo, pero no era así.
No quería apresurar las cosas, por eso no insistí con mensajes, solo deje que la tarde se valla convirtiendo en noche.
Llego mi hora de partir, tome mis cosas y me fui directo a casa
Había tenido un día muy largo, y para colmo ni una noticia de él, después de todo empezaba a pensar que quizá si le había producido algo el echo que yo le hubiera confesado mis sentimientos.
Llegue a mi casa, subí por la escalera de emergencia, no tenia ganas de chocarme con mi madre y sus preguntas sobre que iba a hacer con Jack
Me tire en la cama esperando que el maldito teléfono suene, pero no fue así
Después de darle vuelta y vuelta al asunto, decidí mandarle un mensaje.
“Hola Tay, ¿Como estas?”, se mando el mensaje y después de un buen rato me contesto.
“Hola Ana, bien perdona que no te eh mandado mensajes en todo el día es que eh estado de aquí para allá. Mi padre se enfado un poco conmigo por lo de anoche, tuvimos una pequeña pelea, pero ya esta todo resuelto.”
Estaba todo resuelto, dije para mi misma, acaso no lo vería más
“Me siento muy apenada, es mi culpa que tu padre se allá enojado contigo, si no nos hubiéramos quedado dormidos no te hubiera regañado”.
A lo que él me contesto. “No te sientas mal, por eso, es que mi padre esta un poco confundido, cree que solo me debo al trabajo y nada mas. Tú no tienes nada de culpa,
Hoy no te podré ver, pero mañana te mando mensaje temprano y arreglamos algo para hacer ¿que te parece?”
Le conteste “Perfecto, no hay problema, esta noche me quedare para adelantar todo lo pendiente.”
Después de un rato me volvió a contestar “Entonces quedamos así, mañana nos vemos… no te quemes el cerebro estudiando, te quiero, cuídate”. El te quiero me dejo pasmada, tanto que solo pude contestarle “Yo más, espero tu mensaje”.
Al final de cuenta él sentía algo mas por mi, quizá no me amaba pero si me quería
Mi noche se convirtió en una tortura constante entre mis libros y mi cerebro que divagaba en una nebulosa, no podía parar de pensar en él. Después de una lucha interminable, por fin termine la pila de cálculos.
Deje todo apilado en mi escritorio y me derrumbe en mi cama
La noche se hizo día, todo marcho como de costumbre, sin querer la monotonía había vuelto.
Su mensaje llego algo tarde, otro día más de complicación en su difícil vida, me dejaba en un segundo plano, lo comprendí a la perfección. Por dentro me desarmaba saber que otro día no lo vería.
Llegue a casa y ahí estaban mis libros de historia europea esperando a que sean leídos. Me dedique a leer la aburrida vida de Napoleón y sus locuras. Casi agotada de tanto leer decidí prender mi ordenador, quizá algo de distracción me vendría bien
Tenía mi casilla hasta el tope de toda clase de correos, desde cadenas, hasta publicidades de cualquier tipo.
Abrí por un rato el MSN, quería ver si Gastón, mi hermano, estaba despierto ya que la diferencia de horas me beneficiaba.
Cuando mi charla había comenzado, un ruido me asusto, alguien trataba de subir por la escalera de emergencia de mí ventana.
Deje todo y corrí a la ventana, me asome y ahí estaba. Por un momento recree la escena de New Moon. Solo que esta vez en su rostro había una sonrisa y no una cara de pena, era claro yo no jugaba el papel de Bella en esta historia.
Subió, la escalera y entro en mí habitación.
-¿Qué haces aquí?- cuestione después de todo me había dicho que hoy no nos veríamos.
-Me escape.- hizo una pausa y se dirigió a besarme.- mentira, saben que estoy contigo, me moría por verte.- al decirme eso me desarmaba.- pero solo puedo quedarme un rato, mañana soy todo tuyo.- todo mío pensé, ojala fuera real tanto que no tuviera que abandonarme nunca.
-Con un rato me basta.- que mas podía pedir
Se dedico a contarme, todo lo que había echo, yo hice lo mismo. Por momentos sus besos interrumpían las charlas y solo nos quedábamos en silencio. Si era por mi permanecería en silencio de por vida, mientras tuviera sus besos que mas podía pedir.
El tiempo se apodero del lugar y tubo que marcharse al igual de cómo había entrado. Nos despedimos y volvimos a pactar encontrarnos mañana luego del café
Sin pensar las semanas pasaron, y cada una de ellas fue más perfecta que la otra.
Taylor siempre encontraba algún hueco en su día de trabajo y pasaba a verme, a pesar de que nos asechaban en cada esquina decena de periodistas o paparazzi decíoslos de alguna foto que acredite nuestra relación o aquello que habíamos empezado en el café de Mike. Por un mes fui la chica que intrigaba a cada periodista y la envidia de miles de fans, yo podía ir de la mano con él. No le importaba lo que los medios dijeran, no se privaba de besarme en público, éramos una especie de novios pero sin rotularnos.
No necesitábamos el titulo, para el sentimiento que nos unía
Nuestra relación fue creciendo en ese mes, de un simple te quiero, paso a un te amo.
Después de tanto esperar, el amor había llegado a mi corazón.
El mes se cumplió, y para mi desgracia él debía partir. Me sentía como si de la noche a la mañana mi sueño se había derrumbado. Tay decía que solo seria un tiempo que pronto nos volveríamos a ver, pero yo sabia que no seria así, éramos de dos mundos totalmente opuestos. Y yo no podía darme el lujo de arruinarle su carrera después de tanto esfuerzo, debía hacerme a un lado. Me destrozaba el corazón decir esto y sabia que jamás volvería a sentir esto por alguien mas.
Esa tarde fue a buscarme al café, decidido a seguir luchando por esta relación, pero yo ya había tomado una decisión. Él debía seguir adelante, no podía tirar toda su carrera por mí.
Me dolió, en el alma y pude sentir como mi corazón se hacia pedazos al decirle que seria mejor que cada uno tome un camino diferente, que él debía seguir su sueño al igual que yo debía seguir el mío, después de todo en menos de dos meses ya me habría ido de Pittsburgh, él estaría muy ocupado con sus cosas y lo hermoso que habíamos gestado en este mes, se hubiera roto y nos hubiéramos lastimado mas que ahora.
El me insistió en que no dejara que la distancia destroce esto que habíamos construido, pero después de un buen rato de charlas decidimos de común acuerdo que si el tiempo demostraba algo diferente quizá nos volveríamos a encontrar.
Me dio el último beso, y se despidió de mí.

Pasaron las semanas mi vida era un caos, no le encontraba sentido a las cosas que hacia, extrañaba todo de él; su risa; su respiración en mi oído; sus caricias; sus besos; las miradas de complicidad que teníamos; su majestuosa sonrisa.
Me resistía a caer en el mensaje desesperado, de que volviera a mi lado. Sofía, me sostenía para no caer en la locura. Cada noticia que oía de él me volvía loca. Llegue a octubre y por fin entraría a la universidad lo que tanto había luchado desde hacia meses, por fin tendría la oportunidad de escapar de los recuerdos que me daba cada rincón de Pittsburgh, me recordaba lo que habíamos tenido, eso fue en vano ya que no hacia otra cosas que pensar en él, mi corazón estaba echo pedazos, lo amaba tanto, que no me podía permitir vivir una vida normal, me arrepentía cada segundo lo que había echo.
Los meses transcurrieron, la universidad me absorbía gran parte de mi tiempo, había conseguido un apartamento muy cerca del campus, lo que me facilitaba aun mas mi estadía allí, ya había pasado un año
Sofía, estaba estudiando en otro estado, así que solo nos hablábamos por teléfono y en algunas ocasiones nos chocábamos en el MSN, se había puesto de novia con un compañero de su trabajo, su vida estaba muy encaminada, muy diferente a la mía.
Jack, me llamaba muy seguido y en ocasiones viajaba a verme, al parecer seguía teniendo aquellos sentimientos hacia mí, el tiempo no lo había privado para seguir queriéndome, lamentablemente yo no podía devolverle ese hermoso sentimiento y el solo se conformaba con una simple amistad.
Hacia un año, que no sabia nada de él, mas que lo que a veces oía en alguna radio, o programa de chimentos, esos que se dedican a contar la vida de cualquier persona famosa. En ocasiones prefería cambiar de canal o de sintonía, no quería volver, a lo mismo, no estaba superado del todo. Aun lo extrañaba, aun lo amaba.
Ese fin de semana, de Julio del 2011 cambio de por vida, mi vida.
Como estaba de vacaciones, decidí viajar a Pittsburgh, mi hermano Gastón estaba de paso en mi casa, así que me vendría bien verlo, extrañaba mucho a Darío y a mi madre.
Llegue a Pittsburgh, había pasado tan solo un año pero las cosas no habían cambiado mucho, es mas Julio del 2010 se hizo mas presente que nunca, cuando volví a vivir la misma sensación que antes, la gente alborotada en toda la calle, como si el tiempo se hubiera detenido, en esa mañana, en que mi vida se topo con él.
Las calles llenas de anuncios, de publicidad sobre la película que nos había cruzado hacia un año. Finalmente se estrenaría en Pittsburgh, ver su rostro en cada cartelera me retorcía las entrañas, de dolor. Al final de cuentas había sido un error a ver viajado, todo me recordaba más y más a él
Llegue a mi vieja casa, todos me esperaban para darme la bienvenida, mi madre había preparado mi comida preferida, mi hermanos estaban con sus novias
El día fue pasando, y estaba realmente feliz de verlos.
Por mas que me hubiera tomado vacaciones, mis obligaciones siempre me pisaban los talones, así que sin pensar mucho en ello prendí mi lacto y me dedique a terminar algunos trabajos que tenia pendientes. Entre tanto chequeaba mis mails, había quedado con una compañera de curso en que compartiríamos una información.
Entre todos los mails, vi uno que me llamo sumamente la atención. El nombre del emisor no se me hacia conocido tan solo figuraban dos letras, “TJ”, cuando me disponía a abrirlo, sonó el timbre, mi madre acudió a la puerta.
Yo me encontraba en la mesa del salón, en compañía de miles de papeles y mi lacto, dispuesta a leer el correo misterioso, cuando de pronto escuche su voz.
-Buenas tardes, se encontraría Anabella.- dijo a lo que mi madre le contesto con algo de asombro.
-Claro que si, pasa.- deje todo, mis hermanos no entendía nada solo se dedicaban a mirarme.
Nuevamente, el sentimiento de nerviosismo se había apoderado de mi cuerpo, las rodillas volvían a sentir el temblequeo de hacia un año atrás.
Atravesó la sala, y por fin lo volví a ver, seguía tan hermoso como hacia un año. Con su sonrisa que me reflejaba el niño que llevaba en su interior
Aclare mi voz, que solo pudo decir un difícil “hola”, estaba algo confundida.
-Hola, preciosa.- se apresuro a decirme, simplemente así me solía llamar.
-¿Qué haces aquí?- me había tomado por sorpresa, su presencia.
-Veo que no leíste mi E-Mail.- dijo, ahí supe que el misterioso “TJ” era él.- bueno en el te contaba que, iba a venir a Pittsburgh, a promocional la película “Abduction”, y que si estabas, en tu casa, vendría a verte.-
-Realmente me tomaste por sorpresa, no lo había leído aun, es mas recién hoy prendí la lacto.- no lo podía creer, cuando menos lo imagine nuevamente me volvía a cruzar con él y nuevamente en verano. Como hacia un año, mi hermanos estaban en la sala petrificados mirando como yo lo miraba embobada y él me devolvía la misma mirada, al parecer, no se había olvidado de mí.
Mi madre, que aun se encontraba parada al lado de Taylor, se dirigió a mis hermanos y con alguna escusa casi obvia se llevo a mis hermanos y mis cuñadas que no paraban de mirarlo, dejándome a solas con él.
Parecía que el tiempo se había detenido ante nuestros pies, se acerco a mí y me acaricio como solía hacer, yo no pude esperar a que él me robe el beso que nos reencontraría, esta vez yo di la iniciativa, y lo bese. Él no se negó en lo absoluto, me correspondió, como si estuviera esperando a que yo lo hiciera.
-Te extrañe tanto.- me dijo, en ese momento no pude hacer otra cosa que llorar, me daba mucha rabia, el a ver tomado aquella tonta decisión
-Y yo a ti, no sabes cuanto.- dije mientras lo besaba con gran desesperación como si, el tiempo no hubiera pasado.-Perdón, por a ver sido tan entupida.- dije
-No hay nada que perdonar, este tiempo que no, nos vimos, me hizo replantear muchas cosas, y pude darme cuenta que era lo que realmente me pasaba contigo, que sentimientos tenia hacia ti.- para mi era mas que claro, no había cambiado en nada al menos yo seguí enamorada de él como el primer día.
-Te amo.- dije y selle esa palabra con otro beso.
-Ana, estoy enamorado de ti, no eh parado de pensar en ti desde que nos despedimos hace un año.- por fin me confeso lo que yo esperaba, el también estaba enamorado de mi, al fin de cuenta su te amo no era una palabra vacía, significaba mucho mas que eso.

Realmente no sabia cuanto tiempo duraría esta relación pero estaba dispuesta a tomar ese riesgo, como el ya lo había tomado una vez al enfrentar a todos por mi
Este amor que comenzó en un verano quizá continuaría por muchas mas estaciones. Solo será cuestión de tiempo, si nuestro amor están verdadero no habrá distancia que lo destruya

6 comentarios:

Anónimo dijo...

T_T

esta hermoso.... ay yo quierooooooooooo minimo conocerlooooooooooooo... poder abrazarlo...

el sueño de todas nosotras......

adriana dijo...

hay natalia que hermosura! me encanta lo que siente Anabella despues de sentir todo ese dolor de haberlo perdido se aparece El otra vez .......es increible poder soñar esto que hermosa historia que bello poder sentir esto y fantasear de esta manera ..sin duda un relato que siempre recordare porque me senti Ella ...lo escribiste hermoso...ojala esas estaciones siempre podamos imaginarlas ..imaginar un despues .......me encanto.....adriana.

leidy dijo...

natyy me encantóo totalmente, q bonitos los dos por q el amor q se sentian siguió ahi en su corazón sin importar el tiempo q estuvieron separados. Definitivamente quiero ser Anabella jajajaja adoré en toda la historia la forma como lo describiste, siempre como he imaginado q es el, muy tierno ...sos una grossa gracias por la hermosa historia jeje

xena ♥♥♥♥♥♥ dijo...

waooooo realmente hermoso¡¡¡¡ te felicito es una historia bellisima que nos inspira a soñar¡¡¡ me encanto esta historia espero leer mas¡¡¡¡
Daniela Lautner Black

paula lopez dijo...

amigaaaa..!! me encanto el ultimo capitulo..!!!
fue larguisimo pero hermosooo...mientras lñeia no podia creer que ella a pesar de amarlo tanto tomaa la decision de no verlo mas de no seguir esa relacion, de cierta forma la entiendo porque era sufrir mas y dañarse mas..pero por fin el tiempo dijo lo contrario y como hacia un año volvieron a encontrarsee..!! y lucharan por ese amorr..!! ya te dije que soy de los finales felices...asiq mi final hubiera sido q ella se hubiera ido con el a vivir su hermosa vida y ser felices juntos y por siempre jajaja...muy de cuentos...pero bueno asi soyyy..!!!
me fascino natyyyy..
gracias x escribir amigaa.!!1
te kierooo.!!! :)

Anónimo dijo...

QUE LINDA HITORIA!!!! DESDE QUE EMPECE HASTA QUE TERMINE TINA UNA SONRISA ESTUPIDA EN LA CARA!JAJAJA NO HAY NADA MAS LINDO QUE SENTIR UN AMOR ASI Y QUE SEA CORRESPONDIDO
NA ME ENCANTO LA HISTORIA, COMO SIEMPRE ES UN PLACER LEERTE!! TE QUIERO!
BESOS
Celeste

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