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4/7/10

Relato 15 : La Boda




La Boda
Quiero quererte y solo puedo amarte, quiero olvidarte pero vives en mi mente, quiero no oírte pero gritas en mi corazón.. quiero alejarme pero estas en mi. (Jacob Black)



La semana había pasado tan rápido que apenas había notado la ausencia de Muriel en la casa.
Esa semana había sido de idas y venidas, los preparativos estaban en marcha, esa misma semana yo entraba en mi 7º mes de embarazo, Jake me acompaño al control y volvimos a ver a Nehuen en una ecografía, era sorprendentemente hermoso, la tecnología me daba la posibilidad de poder ver su pequeña naricita y sus hoyuelo en el mentón, tal como lo tenia su padre, era perfecto echo a la medida de nuestro amor.
La felicidad estaba completa, que mas podía pedir, en 2 meses nacería el fruto de mi amor más grande.
El vestido que me pondría el día mas esperado de mi vida, ya estaba preparado posaba en la vieja habitación que me había visto crecer, la casa de mi madre, mi antiguo hogar. Mi hermana estaba a mi lado como siempre.
Después de todo estaba contenta, que no se hubiera ido al extranjero. Que su amor por Jared fuera tan fuerte, como el mío con Jake.
Namid estaba tan contenta que no paraba de hacer planes con él. Eso me daba tanta alegría, por fin ella había encontrado el amor al igual que. Gracias a que ella no se marchara ahora estamos mas cerca, nunca me había llevado mal con ella, pero estos últimos meses nos habíamos hecho muy unidas. Mis noches de reposo a su lado eran diferentes desde que ya no pude cambiar a mi amada fase lobuna, ella venia a hacerme compañía. Claro que muchas de esas veces, se rendía por el sueño y dormía en mi cama mientras yo esperaba la vuelta de Jacob. Desayunábamos juntas y luego se marchaba.
Tanta espera merecía una recompensa y la mía era dormir horquetada a mi calido Jacob Black

Un bouquet de flores adornaría mi cabeza, con un pequeño recogido que Namid haría.
Jake había comprado un traje negro, hermoso que lucia perfecto en él, tan pegado a su cuerpo fornido que de solo imaginarlo parado allí en el altar me hacia enloquecer.
Sentada en mí antigua cama, contemplaba junto a mi hermana la última foto que nos habíamos sacado con mi padre, llevaba casi 7 años muerto, pero sin duda la ausencia de sus consejos y sus retos se hacían cada vez más presente en mi vida. Lo extrañaba tanto. Mi padre había sido un guerrero como todos sus ancestros, un lobo muy hermoso. Su pelaje negro era muy similar al de mi primo Sam.
Solo lo había visto 3 veces en fase, ya que los últimos años ya no cambiaba, dejo que el espíritu guerrero abandonara su cuerpo, ya casado de tanto batallarle a la enfermedad, que lo tenia a mal traer desde hacia 2 años.
Lo único que lamentaba es que él no vería crecer a su nieto, ni le enseñaría las tradiciones de nuestra familia y nuestra gente; pero me honraba que si estuviera Billy para hacerlo. Él y mi padre habían crecido casi juntos, se querían como hermanos.
Pero si de algo estaba segura que desde donde estuviera estaría contento, orgulloso por a ver elegido a Jacob como mi amor, siempre puso muchas fichas en una futura relación con él, lo quería tanto. Que eso me hacia amarlo aun más Jacob.
Namid, recordaba las anécdotas de mi padre y juntas reíamos sin parar, que mejor que recordarlo con una bella sonrisa en el rostro. Mi madre estaba en la parte baja de la casa que no dudo en acudir a mi alcoba después de escuchar las carcajadas.
Nos encontró a las dos abrazadas y riendo con lagrimas de felicidad por recordar los mejores años de mi padre, lo mejores por que lo había vivido como un verdadero luchador.
- Amadahy, no te rías así, que harás que nazca antes a ese pobre niño.- mi medre solía exagerar las cosas, pero en ese momento tenia mucha razón, la risa me cortaba el aliento, Nehuen se movía demasiado como si a el también le causara gracia las cosas que Namid y yo contábamos.
- Mama, no exageres, estamos acordándonos de las vacaciones con papa.- dijo mi hermana. lo que no pudo notar antes fue las lágrimas que se aproximaron a sus ojos café.
- No llores, mama.- dije mientras me levantaba de mi cama y secaba sus lágrimas con la manga de mi camisa. – es el día mas especial de mi vida, mañana me casare con el amor de mi vida, así como tu te casaste con papá.- mi padre se había imprimado en mi madre cuando apenas era una niña de 3 años, le llevo toda una vida esperarla, por eso el amor que los unía era tan puro.-
- Lo se, pero no lloro de tristeza, si no mas bien de alegría, por que estoy feliz de que este día halla llegado, y a la vez el pesar inunda mi alma , de no poder verte entrar del brazo de tu padre, eso me pone sumamente mal.-
- Ese mismo pesar que sientes tan tuyo, es también mío mama.- ese deseo era algo que la vida me había arrancado.- Sam me llevara hasta el altar y Billy me entregara, se lo eh pedido a él. Se que a papa le hubiera encantado que fuera así.-
- Si, claro que es así, tu padre y Billy eran tan buenos amigos.- mi madre apreciaba mucho a Billy ya que después de la muerte de mi padre al igual que como lo hizo hace un año con la familia de Leah, el se había puesto a disposición por si algo ocurría en la casa.- siempre ha estado en nuestra familia y realmente aprecio mucho ese gesto de aceptar.
- En cuanto le quise hablar del tema, sus ojos se llenaron de lagrimas y no hizo falta que siga con el pedido ya que enseguida obtuve un si.-
- Mama, tiene algo que darte Ama, algo que perteneció a la abuela, era algo que lo llevaría, por ser la mayor el día que me case pero para eso todavía falta.- no sabia de que me estaba hablando mi hermana.
- ¿Qué es, mama?- mi madre saco de su bolsillo una pequeña caja dorada, la abrió y ahí estaba un broche de plumas, negro y blanco con un pequeño aplique de plata, era hermoso.- es hermoso.
- Esto lo llevo tu abuela el día de su boda, en el cabello; lo lleve yo y ahora te toca a ti llevarlo. – dijo sencillamente mi madre mientras sus lagrimas recorrían su hermoso rostro.-
No sabia que decir, ante las palabras de mi madre, solo hice caso a mis sentimientos y la abrace lo mas fuerte que mi cuerpo se le pudo permitir y las dos echamos a llorar, un llanto de felicidad mas que de angustia.

Esa noche previa al gran día, telefonee a Zoe, para ver como estaba y saber si ya estaba todo en orden para que asista a mi boda, aunque todavía no sabia como lo haría, teniendo en cuenta que Tom , junto a Jesse estarían presentes
Ella atendió, luego de que sonara un par de veces.
-Hola Ama.- su vos me sonaba algo rara
-¿Ocurre algo? , Zoe.- pregunte
- Nada que te tenga que preocupar, es que no eh salido a cazar en estos días y ya se me nota en el aspecto, justamente esta noche íbamos a salir de cacería junto con Edward, después de que se duerma Muriel.- parecía muy real lo que me decía, quizá fue mi imaginación, no me explicaba por que el presentimiento de que algo mas ocurría me recorría la espina.
- Bueno, Amiga espero que puedas alimentarte bien, no sea cosa que ataques a alguien mañana.- me eche a reír, pero no hubo respuesta de ella, al chiste estupido que siempre nos solíamos hacer el una, a la otra.- Zoe hay algo que me estas ocultando ¿que es?
-Nada , Ama , no te persigas, no ocurre nada, solamente es lo que ya te eh explicado.- su vos sonaba algo agresiva, quizá era por lo sedienta que estaría, de solo pensar en verla cazar me daba como cosa.- mañana estaremos allí, no te preocupes, de alguna manera me las ingeniare para estar allí.-
- Namid, va a ir a buscar a Muriel a la casa de los Cullen como ya habíamos acordado.-
- Me parece perfecto, estará preparada para la hora acordada, las 8:00 AM, ¿verdad?- pregunto
-Si.- su vos seguía sonando extraña, nuevamente un aire frío me recorrió la espalda algo sucedía y no quería decirme,
- Bueno Ama, te tengo que dejar.- dijo sin más preámbulos y luego corto. Solo hice tiempo a decirle adiós

Esa noche, los muchachos le harían la despedida de soltero a Jacob.
Al principio me sonó medio extraño, no desconfiaba de Jake pero si de los muchachos Quileute, sobre todo de Paul y Embry.
Paso por la casa de mi madre para hacer su visita, como solía hacer en aquellos momentos en que apenas éramos unos crios
Jake ya me había advertido que no harían nada raro, que seguro se quedarían en nuestra casa juntando a la play o algo mas tranquilo. Yo le insistí que saliera que se despejara. El se negaba.
- Ama, no tengo muchas ganas de salir por ahí.-
- Pero disfruta de la soltería por las ultimas 12 horas que te quedan.- dije aunque por dentro quería que se quedara conmigo esa noche.
- Yo no necesito, disfrutar de la soltería por que no me siento atado a ti, yo me siento bien con esto, y no soy como cualquier persona que piensa que luego se arrepentirá de no a ver hecho las cosas que debía hacer a mi edad.- era increíble como en este ultimo año, había madurado tanto. A mi no me engañaba podía tener todo el carácter de una persona responsable pero en el fondo era el mismo niño que jugaba conmigo de chica, eso lo hacia único.-
- Tienes razón, pero seria lindo que salgan y hagan algo distinto.-
- A mi me encantaria quedarme contigo, dormir contigo.- ese también era mi deseo pero, a la vez quería que el también tuviera una noche diferente. Me beso después de jugar con mi pelo, lo entrelazaba entre sus dedos, acariciaba mi rostro y besaba con tanto amor, sus besos eran la calidez perfecta. Dulces, extasiados, del más mundano de los placeres. Podía quedarme horas con el pero debía alejarme lo mas rápido posible, por que un par de besos mas, perderíamos la cabeza, como solía pasar siempre.
- Te amo Amadahy Aki.- dijo luego de recorrer con sus dedos mi cuello y besarlo por completo, posaba sus calidos labios en mi cuerpo que ardía por estar entre sus brazos. – Serás Aki por unas horas.- dijo al susurrarme al oído.
- No veo la hora de ser tuya, definitivamente tuya.- dije luego estampe sus labios con los míos, como si sellara un contratro allí mismo.
- Un poco tarde para decir, eso ya que siempre has sido mía desde la primera vez que te vi, como se que también lo fui para ti.- sus palabras me hacían lagrimear, pero él pronto secaría con sus manos para luego volver a besarme.
- Vete ya Jake que los muchachos te esperan.- dije aunque creo que el sabia por mi mirada que, mis intenciones eran otras, creo que mi mirada podía decir “quédate conmigo”.
Acaricio mi panza, luego la beso y pronuncio algo tan especia casi protector que me enamoraba casa vez mas de él.
- Nehuen, cuida de tu mama, te la encargo por unas horas.- subió su cabeza para alcanzar mis labios, me beso y se despidió de mi. En horas seriamos marido y mujer.
Como era de esperarse Namid había organizado una noche de chicas, en la casa de mi madre donde yo pasaría mi última noche como soltera. Emily, fue la primera en llegar trajo consigo cosas para comer, tenia muy buena mano para la cocina. Leah llego algo tarde, pero al cabo de unas horas ya estábamos en la sala mirando películas comiendo comida chatarra y disfrutando de nuestras charlas. Mi madre nos acompaño hasta las 3 de la mañana cuando el sueño había aparecido en su rostro, se despidió de todas las chicas luego se marcho a descansar.
A nosotras todavía nos quedaba mucho por charlar. Es increíble como un grupo de mujeres puede hablar tanto, parecíamos cotorras. Las carcajadas y gritos despertaban a todos los vecinos de la a redonda, pero que me importaba yo estaba realmente a gusto.
Fueron pasando las horas, y como era de esperarse Jacob no aguanto, y termino llamándome por teléfono.
- ¿Qué estas haciendo?- me pregunto luengo de un, saludo meloso casi empalagoso que para todo esto las chicas se reian a carcajadas. Parecían las típicas charlas que teníamos en los primeros meses de noviazgo.
- Nada, acá con las chicas conversando, y ¿ustedes?-
- Aburridos, ya estamos algo cansados de jugar a la play. Paul se enojo por que Quil le gano en un partido de futbol, se fue tan furioso que atravesó la puerta y a los 2 segundos escuchamos como aullaba en el bosque, fue un momento muy gracioso, ese lobo es tan temperamental.- dijo Jacob mientras se reía
- Me lo imagino. Y ahora que hacen
- Nada, creo que saldremos a patrullar. ¿Salvo que me propongas algo diferente?- dijo detrás de una risa picara.
- Hay Jake eres fatal.- dije con la risa en la voz
- Te extraño. – dijo tan dulcemente que hubiera dejado todo en ese momento y correr a sus brazos. De fondo se escuchaban risas y burlas eran los muchachos que no paraban de hacer chistes en torno a lo dicho por él
- Y yo a ti, no sabes cuanto. Te amo.- eso fue suficiente para que mi equipo femenino empezara también con las burlas.- solo son unas horas Jake.-
- Si, pero esas horas son eternas para mi, quiero que estemos juntos. Los tres- eso fue un golpe bajo a mis sentimientos, las lagrimas recorrían mis ojos cuando, Leah me quito el teléfono.-
- Eres tan molesto Jacob, vete con los muchachos por ahí.- dijo en ese momento solo me reí, al ver la cara de el resto de las chicas cuando literalmente Leah retaba a Jacob.
Tome nuevamente el tubo, Jake estaba algo enojado pero a la vez se reía. Me despedí con un doloroso pero tierno adiós y cortamos.

La noche prosiguió, las chicas se marcharon luego de unas tasas de café, cerré la puerta de mi vieja habitación. Y me dispuse a ordenar todo lo que debía ponerme al día siguiente. El vestido estaba en su funda negra, al lado unos bellos zapatos color marfil, en un florero las orquídeas que llevaría en mi mano, el broche de la familia, ya estaba todo. Era hora de descansar, me senté en mi cama cuando de golpe un ruido, familiar se apodero de mi ventana. No hice a tiempo a darme vuelta que ahí estaba parado frente a mi con una enorme sonrisa en su rostro.
Jacob como siempre tan testarudo y obstinado había rechazado el no como respuesta y ahí estaba, dispuesto a pasar sus últimas horas de soltero conmigo.
-Jacob, siempre haces lo mismo.- dije pero no me dejo continuar ya que me beso tan rápido que me quito el aliento y las ganas de regañarlo.
Me quito la remera que traía puesta y exploro con sus labios cada parte de mi cuerpo como si buscara un tesoro, y lo encontró en mi panza. Beso tras beso nos fuimos trasladando a la cama donde, nos dejamos llevar por el más infinito placer, nuestros cuerpos jugaban y experimentaban nuevos sentimientos, sus caricias tan dulces hacia el nido de nuestro futuro hijo.
Después de varias caricias y el más y absoluto placer nos fundimos en un sueño, su cuerpo, caliente junto al mío era casi algo estremecedor. Su aroma a miel, canela, madera, se mezclaba con mi aroma. Haciéndonos uno
Las pocas horas que dormí, eran casi visibles ante el espejo de mi vieja alcoba, completamente desnuda, me presente ante el enorme espejo y obeserbaba mi panza y lo enorme que se había puesto en estos últimos 7 meses. Luego de un par de vueltas y vueltas en la cama, despertó el hombre mas bello que dios había creado, el más hermoso para mí, creo que con eso era más que suficiente. Solo se detuvo en silencio a observarme mientras reía en silencio como si, esa noche hubiera sido un secreto.
- Es tan bello verte, y ver la imagen que muestra ese espejo.- la vergüenza recorrió mi rostro, dejándolo casi como un tomate. Corrí hacia la cama y hundí mi cara en su pecho. Como una niña tímida que acaba de confesar una travesura. El solo se limitaba a besar mi cabeza yo solo quería estar ahí el resto de mis días, acunada en su pecho. Nos quedamos unas horas así hasta que mire el reloj y apenas marcaban las 6 de la mañana pero el sol de verano entraba por la ventana dando comienzo al día más hermoso que ambos habíamos esperado.
- Debemos prepararnos para hoy.-
- Si, los muchachos me deben estar esperando, mejor me voy a ir levantando. Aunque debo reconocer que me quedaría acá todo el día. –
- Yo igual.- dije mientras me detuve a besarlo nuevamente para luego levantarme, tomar la bata del baño y saludarlo desde la puerta de mi baño.
Nos despedimos al menos por unas dos horas, el se fue de la misma forma que había entrado en la madrugada.

La hora había llegado, el vestido me quedaba perfecto, el broche que mi madre me había regalado el día anterior estaba finamente colocado en mi cabello, en mi cuello colgaba el corazón que me había entregado Jacob el día que me propuso ser su mujer. Baje las escalera, Sam se encontraba al final de ellas, tomo mi mano y luego me beso en la mejilla. Emily estaba parada a su lado tan hermosa con un vestido color crema, delicado y sencillo.
Conducimos hasta la playa donde ya estaban todos, apenas los podía ver desde el auto, Namid estaba con Muriel, que podía ver como su pelo rubio irradiaba luz por donde se moviera, un amplia sonrisa que podía comprar hasta el mas duro de los corazones.
Leah junto a su madre. Mi madre con el resto de los invitados y los muchachos de la manada todos de traje, era tan gracioso verlos completamente vestidos, ya que siempre los veía con el torso desnudo y los jeans cortados por nosotras mismas hacíamos, para aligerar el calor que despedía nuestros cuerpos.
Baje del auto y camine descalza por la playa hasta que llegamos, allí estaba delante de mi con ese traje, que era tal cual como me lo había imaginado.
Sam me llevo hasta el altar y Billy me entrego a su propio hijo.
Cada uno tomo su lugar y la ceremonia dio comienzo, el cura que nos casaría era el anciano más viejo de nuestra comunidad. Las palabras comenzaron a salir de su boca, yo estaba algo perdida buscaba desesperadamente a Zoe pero no lograba verle.
Cuando de golpe ese olor acido y tan familiar a la vez se apodero de mi nariz
Mire a Jacob que me tomaba de la mano, un juego de miradas y un susurro en mi oído dieron fe que Zoe estaba allí, junto a Edward. Me sentía tan feliz.
El momento de los botos llego, y mis lágrimas no se detuvieron a esperar a que Jacob terminara de esbozar aquellas hermosas palabras.
-Amadahy Aki, prometo amarte, tanto en esta vida, como en la otra, en la salud, como en la enfermedad, cada día de mi existencia en la tierra, y en el cielo. El día que tus ojos se posaron en los míos, supe que ya tenías mi corazón.-
-Jacob Black,- dije entre lagrimas.- prometo amarte, por el resto de mis días como humana y como loba, en esta vida o en la otra. En la salud como así en la enfermedad por el resto de mis días. Siempre fui tuya. Siempre mío siempre tuya.-
- te tomo como mi esposa con este anillo.- cuando dijo anillo fue de lo mas sorpresivo, ya que hasta ese entones nunca lo había visto. Un anillo con un enorme corazón negro, lo puso en mi dedo.
-Te tomo como mi esposo con este anillo.- tome la alianza que se encontraba en la mima caja de donde había salido mi anillo y lo coloque en su dedo.-
El cura pronuncio aquellas palabras que tanto esperábamos
-Amadahy Aki, Aceptas por esposo a Jacob Black….
-Si.- dije casi a grito
-Jacob Black, Aceptas por esposa a Amadahy Aki.- antes que lo deje concluir pronuncio el mas hermoso
-Si.-
-Ahora si los declaro. Marido y mujer, puede besar a la novia.- Jake no hizo caso al preámbulo dado por el cura y no dudo un solo segundo en besarme. Los aplausos y gritos de los muchachos no tardaron en hacerse esperar.
Por fin se había cumplido el deseo que tanto había estado esperando.
Todos vinieron a saludarnos.
Tom y su familia fueron los primeros en venir a saludarnos y deséanos buena suerte, insistimos para que se queden a la pequeña reunión que había preparado Emily en su casa. Pero ellos optaron por irse, decían que aun les pesaba la pena, la perdida de Zoe, era notable en el rostro de sus tíos.
Pronto se despidieron, solo quedamos los mas íntimos. Alguno emprendieron viaje hacia la casa de Emily. Por mi parte aguarde unos pocos minutos y entre al bosque, allí estaba mi amiga con un hermoso vestido, acompañada de Edward, los dos tomados de la mando
Mi amiga no dudo ni un minuto en soltarse y correr al abrazo, su cuerpo tan duro choco con el mío y pronto rodeo sus brazos entorno a mi y no paraba de sonreír. La felicidad recorría su rostro al igual que el mío, pero como era de esperarse me eche a llorar de alegría.
-Estas hermosa, amiga.-
-Estoy muy feliz que pudieras verme. Aunque sea de lejos.-
- Al principio Edward pensó que era una locura, pero supe convencerlo y bueno trepamos los árboles, y vimos todo desde allí, Edward me fue trasmitiendo todo aquello que ustedes se decían, - dijo mientras depositaba una mirada amistosa en mi esposo. Jacob a mi lado, miraba a Edward y solo se regalaban un par de ojeadas, con la mayor de las cortesías. Mi amiga no lo pensó ni un segundo y deposito una mano en el brazo de Jacob. –
- Les agradecemos que hallan venido.- dijo el
-No hay nada que agradecer, Jacob, Zoe quería estar presente. Al principio me negué pero después de todo quizá se la ultima vez que se vean.- soltó Edward
-¿Ultima vez?- dije, acuse con la mirada a mi amiga. Después de todo algo me ocultaba. No era broma algo raro ocurría…

Relato 16.... Principio y Fin!

4 comentarios:

HlesmybelhH dijo...

me derritoooooooooooo tan bello jake

adriana dijo...

Esque no puede ser mas perfecto este hombre cada etalle cada cosa que hace me mata! la boda perfecta!

paula lopez dijo...

aaayyy mi diossss.!!! q tiernasooooooo
un buen regalito antes de la bodaa :O jajajajaja..!!!
y que pasara con zoeee..! se irann..?? porque tanta intrigaaa...???
menos mal que no lo li antes porque sino me hubiera muerto por la espera...ahora que estan los dos cap...los leo jntos y listoo jajaja.!!!
besos amaaaaa..!!!

Auri dijo...

con este capitulo me mataste!! es hermosoooo perfectoo grosooo como dices vos! me encanto mi preferido super lindoo
PD: envidio a ama, es q mi amor a jake hace q sienta locuras.
sis te quiero!

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