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19/8/10

Destinos Entrelazados: Capitulo 2 "Sorpresa"




Conduje tan rápido como pude, quizá así agilizaría el trayecto y no tendría que oírla, parlotear.
Pero fue inútil al parecer después de todo había sido un error aceptar su pedido de acompañarme al centro comercial, va que digamos aceptar, si en realidad se me había obligado llevarla.
Sin embargo ella continuaba causándome algo extraño. Cada vez que escuchaba su voz algo afloraba en mi interior como si tuviera un vago recuerdo de esa voz, clamando mi nombre. Pero luego pensándolo bien, era algo estupido pensar en que podría tener un recuerdo de ella, si nunca la había visto.
Quizá tanta insistencia de su parte en decir que me conocía, había logrado confundir mis ideas.
Me mantuve callado, pero a la vez ido, como si estuviera en otro planeta, era necesario para tratar de no escuchar su vos chillona, pero por mas que quisiera apartar mis oídos de ella al final terminaba oyendo su extraña voz que se me hacia cada vez mas familiar.
Llegamos al centro comercial, al parecer la batalla que había iniciado entre mis piernas y los pedales, había llegado a su final dándome una gran victoria en tiempo y forma. Rogaba a todos los dioses de ante año para que este día terminara cuanto antes, librarme de este castigo llamado Muriel
Baje de la vieja bicicleta, la encadene al árbol de la entrada así me aseguraría que al salir se encontrara allí. Caminamos juntos hasta la puerta, como era de esperarse ella continuaba cotorreando sin parar. Cuando me disponía a abrir la puerta para ingresar, de esta manera daría por terminado de una vez por toda el asuntito del mandado y librarme de Muriel por ese día. En ese momento Peyton, era la chica que amaba en secreto desde que tenía uso de razón, había atropellado con la puerta a Muriel dejándola en el suelo gritando de dolor. Al principio pensé que solo era puro escándalo, pero cuando llegue a su lado pude ver como su pierna, tenía un pequeño corte. Al parecer el golpe le había ocasionado una cortadura, que aun no sangraba pero no tardaría en empezar.
Por un momento pensé que Muriel era una chica algo torpe por no ver delante de sus ojos lo que estaba por pasar.
Si algo mas me podía pasar era esto, al final parecía que los dioses se habían complotado en mí contra ese día.
Peyton era la chica más hermosa de mi curso, tenía la sonrisa perfecta los ojos como dos luceros, era la niña soñada, tan así que a veces no me atrevía a mirarla a los ojos.
Me conformaba con que me ignore, mendigaba cada saludo perdido que podía depositar en mi, rara vez un hola o un adiós, eso me bastaba para amarla en secreto, después de todo eso era lo único que podía aspirar.
Ella era demasiado perfecta, y jamás se fijaría en alguien como yo, un chico de la reserva, moreno, de pelos ondulados, con ojos marrones. Era claro que no era él clásico chico fashion, que estaba a la moda, ella estaba acostumbrada en pasear en autos costosos, codearse con gente de dinero.
Que tenia para ofrecerle, una vieja, triste y oxidada bicicleta. Nunca podría ofrecerle nada de lo que ella acostumbraba. En conclusión, en dos años me pasaría a la escuela de la reserva allí seguro conocería alguien de mi estilo, la otra opción que tenia era … amarla en secreto por el resto de mis días, pisar; comer; oler; llorar; en el mas mínimo silencio, con algo de suerte el destino podría jugar a mi favor.
Después de a ver tenido ese momento de ausencia temporal, fije mis ojos a la escena y allí estaba Muriel, aun se encontraba en el suelo, encima de las compras de Peyton
Una simple disculpa de su parte, hubiera sido mas que suficiente, eso pensé ya que Peyton era una chica educada. Seguro le pediría perdón por llevarla por delante.
Pero para mi sorpresa no fue así, de inmediato Peyton se puso a gritar diciendo que Muriel le estaba arruinando sus compras. Me acerque a ella para deciles que no era demasiado tanto escándalo que no le había arruinado nada.
Tomaría coraje y después de años de vivir en las sombras, le hablaría. Pero ¡No!, cuando las cosas no podían estar peor, allí estaba parado junto a ella.
El patan, mal agradecido de Dastan, habíamos sido amigos, que digo amigos éramos casi hermanos.
Hasta que un buen día, mi boca que a veces habla de más, expreso que le parecía linda Peyton y desde ese momento las cosas han cambiado para ambos.
El me ah echo la vida imposible, no ah parado de estarle encima todo el tiempo, y seamos honestos, Dastan no es un príncipe azul, no posee una belleza... extraordinaria, pero bueno lo compasa con los miles de dólares que maneja su padre.
Con el tiempo y gracias a miles de regalos que le ah echo, logro lo que yo no pude… ser su novio, el no ah echo otra cosa que refregarme en mi rostro su gran conquista.
Era evidente que nunca me había considerado su amigo, ya que como se sabe entre amigos, no debe a ver engaños y aprovechamientos, y eso era él un aprovechado
-Muriel, ¿Estas bien?- ella aun yacía en el suelo con la pierna algo a dolorida.
-Estoy bien Neu,-pero el dolor la venció, ella quería ser fuerte al parecer no quería demostrar flojera delante de Peyton. El llanto no se hizo esperar, tomaba su pierna y se quejaba de dolor. En ese momento pensé pobre Muriel.
-Tanto espamento, por un simple tobillo torcido, esto es mucho teatro.- exclamo Peyton con algo de enojo.- Dastan, levanta mis bolsas y dale un poco de dinero a esta chirusita.- Si mis oídos no se habían equivocado ella se había llamado a Muriel ,”Chirusita”…. Por más que estuviera infinitamente enamorado de ella, no le iba a permitir que se dirija así hacia alguien, y si ese alguien era Muriel por mal que me pese.
-Peyton, no seas tan desubicada, ella no te ah echo absolutamente nada, y encima te atreves a decirle chirusita.- una sensación horrible corría por mi cuerpo, tan fuerte que me hacia temblar cada mísera parte de el
-Déjala, Neu, ella se cree buena persona pero lo único que hace es aprovecharse del niño ese que le sostiene el bolso.
-De que hablas chirusita.- nuevamente Peyton insulto a Muriel.
-A ver si somos claros… tú, muchacho (mmm...) tu nombre es Dastan, ¿Verdad?- pregunto Muriel mientras se sujetaba su pierna adolorida.
- No contestes Dastan. Mira con quien se junta con el estupido de Nehuen, de seguro es una fracasada como él.- Peyton, mostraba su verdadera cara, nunca la había visto de esa manera.
-Si, seguro que se puede esperar de él.- contesto el imbecil de Dastan.
- Fracasado eres tú, que te refugias bajo la plata que te da tu padre, no eres nada, nunca te has sabido valer por si solo.- me acerque tanto a el que podía ponerle un buen puñetazo en su rostro. Pero Muriel se paro sacando fuerzas de donde no las tenia y se puso entre él y yo.
-No gastes tus energías, en alguien como él.- dijo mientras ponía una mano en mi pecho y otra en la de él.- Solo respóndeme una pequeña pregunta.- dijo a Dastan.- Que juego tenia en mente, si no hubiera sido por ella ya le hubiera golpeado. Ella me inspiraba tranquilidad, lo que antes me alteraba ahora me tranquilizaba.
Era tan refinada, tan de primer mundo, tan hermosa…. Dije hermosa… que demonios me ocurre. En ese preciso momento, vi en Muriel algo que no había visto antes. Tenia un algo…
- Claro, la que quiera.-
-¿Dime Dastan, tú aun eres virgen?- la cara de mi viejo ex amigo se había puesto de un color rojizo ya tirando a violeta… un grado importante de vergüenza se había instalado en su regordeta cara. La gente entraba y salía del centro comercial y se reía de él. En el fondo no me habria gustado estar en su lugar, pero por un momento me regocije de la pregunta indecorosa de Muriel, lo estaba dejando en evidencia. Sin embargo no entendía a donde quería llegar con esto. Pero si su cometido era hacerlo pasar verguenza, lo estaba logrando.
-mmm... … y que hay con eso, no pienso contestar… -Exclamo con un aire de rabia -
-Tranquilo, tranquilo es tan solo un método científico… y siempre se termina cumpliendo.- tome del brazo a Muriel y la aparte por dos segundos quería saber a donde quería llevar con toda estas preguntitas intimas.
-¿Estas loca?, a donde quieres llegar con todo esto.
- Quédate tranquilo, que si lo hago, es por que se lo que va a pasar.
– Pero, pero.
- Cálmate, Neu solamente, escucha lo que le voy a decir ahora. Después me dices que opinas.- se soltó de mi y fue rengueando nuevamente a enfrentar aquella pregunta que había echo.
- Perdóname, Dastan en donde nos habíamos quedado, ah si ya...- puso un dedo en su mentón, como si estuviera pensando y prosiguió.-Es verdad que Peyton te pidió a cambio de una noche a solas de amor, de sexo como lo llames… que le regales un Audi TT gris. ¿Es cierto esto?- Dastan, quedo atónito de la confesión de mi nueva amiga, al parecer su rostro era la mas ferviente confesión de verdad que cualquier palabra que pueda decir. Muriel continuaba con los detalles.- Es mas puedo llegar a decirte que los vidrios de el dicho automóvil serán oscuros, y hasta de que color Serra el tapizado que ella eligió, “rosa” ¿verdad?- el rostro de Peyton quedo petrificado, al igual que el de Dastan.
-Dastan.- Grito Peyton.- Tú y tú gran boca, seguro que le has ido con el cuento alguno de tus amiguitos.-
- Es imposible, amorcito.- Dastan no sabía como excusarse, es que no había ninguna escusa para algo que Muriel jamás hubiera sabido.
-Puedes engañar a todos aquí, con esas fachas. Te crees una chica muy top, pero ese vestido es de la temporada pasada de Dolce & Gabbana.- me dio tanta gracia ver a Peyton, querer desaparecer dentro de su bolso, de tanta vergüenza. En simples palabras la había dejado en su lugar.
- Que descaro, vámonos, Dastan ya hablaremos a solas. Tú y yo nos volveremos a cruzar.- Peyton señalaba a Muriel, como si no le hubiera bastado con el papelón que le había echo pasar, pretendía quedar más humillada.
- Cuando quieras linda, aquí te espero.- Muriel no se achicaba nunca. Eso me gustaba
Sin embargo, no entendía como ella podía saber tanto, si solo hacia un día que había llegado.

6 comentarios:

adriana dijo...

jajajjajaja la dulce venganza! muriel rocks! que talento!que bien le hizo a Payton y mejor que Nehuen vio todo! vio lo que es ella en realidad me encanto esta parte porque veo que el es algo terco asi que esto suena superlindo de el "Ella me inspiraba tranquilidad, lo que antes me alteraba ahora me tranquilizaba.
Era tan refinada, tan de primer mundo, tan hermosa…. Dije hermosa… que demonios me ocurre. En ese preciso momento, vi en Muriel algo que no había visto antes. Tenia un algo…"....me vy a leer el otro ke.capitulo! =) my liljake.jakepeke.

Anónimo dijo...

buenisimo!... me justo mucho lo q paso con payton jajajjja.. ahora voy por el cap. 3
...besosss
YERLY

paula lopez dijo...

nehuen tan enamorado de esta zorraaaaaa..!!!! y abrio sus ojos, por finnnn....menos mal ue estama muriel para estar a su ladooo y el LA VIO...en seriooo....la vio o parcialmenteeee..sus reacciones estan empezando a cambiar con ella...aaaahhhhhyyyy....amo cuando el amor empieza a surgirr..!!! jajajaj
voy por el otro capitulo natyyy..!!!
besos enormes amigaaa...te quedo buenisimo el capitulo..!!!

Angy dijo...

tu blog es genial.afiliemos,te sigo y me sigues_mi blog es en ingles pero ay traductor en el pagina.si te animas avisame y deja el link de tu blog para encontrarte'
http://checktheseblueskiesout.blogspot.com

Angy dijo...

grx x pasar a mi blog--te afilie y te sigo..feliz viernes, un beso

xena ♥♥♥♥♥♥ dijo...

Me encantaaaa Muriel y que bueno que Neu se dio cuenta de quien es realmente la tal Payton y le comenzara a gustar muriel ya la ve de forma muy diferente cool me gusto muchoooooooooo este capitulo¡¡¡¡

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